Regando cada flor de mi jardín, he recordado las historias de cada una de ellas. Un silencio entre mis flores, estan tristes porque muchas veces las he olvidado. El sentir es diferente por cada una de ellas, mi sentimiento vuelve a mi memoria cada vez que las riego.
No puedo decir si tengo una favorita, pero si se que unas crecieron mas que otras.
Algunas sacaron sus espinas, muchas veces me hirieron, tuve que arrancarlas desde su raíz aunque dejaron cicatriz, otras me hicieron daño al cortarlas sin previo aviso.
Me consuelo hablando con cada de una de ellas contadoles mis secretos en silencio. Es natural tener flores de invierno porque puedes dejar tus melancolías y nostalgias en ellas y no sentirte una persona triste, ellas conservan su esencia y les gusta compartir su propia soledad.
Al comenzar a reír, prefiero partir para no hacerlas sufrir, me marcho y regreso luego con otra flor para que se hagan compañía, en su invierno, recordando tristezas y sin sabores. Una que otra encuentran mucho en común les gusta sentir el frió mas que el calor, no saben si mañana amanecerán, pero así les gusta vivir.
martes, 18 de febrero de 2014
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