El sentido del olvido que trato de cargar conmigo, es algo con lo que he luchado desde que ya no te tengo.
Aceptar mis errores me ha ayudado a seguir con mi camino, no he dejado de pensarlo y de analizarlo, eso no quiere decir que te quiera conmigo, pero el solo hecho de que me hayas mostrado una realidad que no conocía me ha hecho ver el mundo con un desprecio indiferente.
No me importa pensar si he cambiado, si soy otra, no me interesa saber el daño que hiciste ya que convertiste otras heridas en una risa, se que el tiempo todo lo cura y que hace que todo aquel que la debe la pague.
Mas mi inocencia se ha acabo y me siento muchas veces como un perro herido, el cual teme y desconfía de todos, un perro que confió ciegamente en su amo y que al final echo a la calle, después de haberle dado todo lo que un perro le da a su amo.
Muchas veces se me hace difícil comprender, muchas veces no entiendo esta vida, y solo pienso cuantas veces deberé comenzar de nuevo si el mundo no se acabo cuando te fuiste, por que mejor no me siento a ver como el mundo se destruye y no volverme parte de ello, no quiero sentirme presa de nuevo en un mundo tan despreciable.
Aunque el sufrimiento le da un poco de sal a la vida, no quiere decir que quiera vivir de ella, pero como manejarlo, es inútil querer dejar de sufrir cuando se busca algo, algo porque hacerlo, mas no quiero ser su esclava, solo no pensar en lo que hizo tal vez seria diferente, imposible soñar como lo hice ayer.

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